Tras una larga batalla judicial, la Corte Suprema obligó a las compañías salmoneras a entregar a Oceana el detalle sobre el uso de antibióticos utilizados en su producción. El fallo se produjo luego de cuatro años de litigio, tiempo en el cual la industria se negó sistemáticamente a transparentar la información. 

Recordemos que a fines de mayo de 2016, la Corte de Apelaciones había expresado claramente que los datos solicitados por Oceana eran de importancia social ya que "compromete de modo grave el interés público y por ende su entrega debe prevalecer por sobre los intereses de las empresas que niegan su publicidad”. De esta forma se descartó la tesis de la industria que sostenía que la entrega de la información afectaría la competitividad comercial.