Diversas investigaciones han demostrado que el excesivo uso de antibióticos en la industria alimenticia, permite a las bacterias mutar y hacerse más resistentes a los medicamentos. Conocidas también como “las superbacterias”, pueden transmitirse a los humanos por medio del consumo de estos peces y provocar enfermedades que luego no pueden ser tratadas.

Ante la incertidumbre, se ha exigido mayor transparencia desde la industria. En la actualidad se carece de información pública suficiente sobre las cantidades y tipos de antibióticos usados por cada empresa. Junto a esto, se ha propuesto un plan para reducir la biomasa de salmones en balsas jaulas, que redundaría en una disminución en el uso de antimicrobianos.