¡GRAN NOTICIA! Presidenta de Chile anuncia Parque Marino Nazca-Desventuradas durante la Conferencia “Nuestros Océanos 2015”

National Geographic Society y Oceana destacaron el anuncio hecho hoy por la Presidenta de Chile, Michelle Bachellet, sobre la creación del Parque Marino Nazca-Desventuradas. El nuevo parque marino, una zona de no extracción totalmente protegida donde no se permitirá la pesca ni otras actividades extractivas, comprende una superficie de 297.518 kilómetros cuadrados (114.872 millas cuadradas). Con la formación de Nazca-Desventuradas, Chile protegerá ahora el 12% de su superficie marina, un aumento del 4.4%, y habrá creado el parque marino más grande del continente americano.

“Chile es uno de los principales países pesqueros del mundo”, dijo Alex Muñoz, vicepresidente de Oceana en Chile. “Con la creación de este gran parque marino, también se transforma en líder en conservación marina”.

En febrero de 2013, Oceana y National Geographic realizaron una expedición conjunta a las Islas Desventuradas, que incluye las islas de San Félix y San Ambrosio. Con un equipo de científicos de primer nivel y tecnología de punta, esta expedición exploró por primera vez lo que se considera uno de los últimos ambientes marinos potencialmente prístinos de América del Sur.

El equipo de científicos encontró bosques de algas ondulantes, abundantes poblaciones de peces, incluidos enormes atunes, vidriolas y tiburones de aguas profundas, además de frágiles corales de profundidad. Otro hallazgo destacado de la expedición fueron las langostas, entre las cuales el equipo encontró ejemplares gigantescos de más de 1 metro de tamaño y casi 8 kilogramos (3 pies y 17 libras). Los fondos marinos de esta zona se encontraron en condiciones excepcionales, sin señales de impacto humano. 

“El nuevo Parque Marino Nazca-Desventuradas es un regalo de Chile al mundo”, expresó Enric Sala, explorador residente de la National Geographic y líder del proyecto Pristine Seas. “La zona contiene ecosistemas submarinos prístinos como no hay otros en el océano, entre ellos montes submarinos con especies incluso desconocidas para la ciencia, abundancia de langostas gigantes y los remanentes de poblaciones de lobo fino de Juan Fernández, especie que se creyó extinta”.

Al concluir la expedición se elaboró un informe científico exhaustivo sobre la vida marina y el hábitat de las Desventuradas. En él se incluyó una propuesta de creación de un gran parque marino que circunde las islas, más allá de la zona donde los pescadores artesanales de Juan Fernández capturan langostas desde 1901. Los pescadores del Archipiélago de Juan Fernández, a 850 kilómetros al sur de las Desventuradas, capturan langostas alrededor de las islas por seis meses cada año.

La propuesta apuntaba a proteger este ecosistema único y así ayudar a la recuperación de importantes pesquerías que actualmente están agotadas en el Océano Pacífico Sur, entre ellas la del jurel, al tiempo que se asegura el futuro de la pesca artesanal de la langosta de Juan Fernández. La comunidad de Juan Fernández apoyó la propuesta y la presentó al Gobierno de Chile.

“Los pescadores de Juan Fernández han estado esperando este parque marino durante muchos años” declaró el alcalde de la localidad, Felipe Paredes. “Su creación nos permite proteger la biodiversidad y los tesoros del mar que rodean la isla, de la cual hemos recibido sustento durante tanto tiempo”.

La creación del Parque Marino Nazca-Desventuradas constituye un recurso científico importante para el mundo. También es un paso significativo para Chile y su compromiso con el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, que apunta a la protección del 10% de las zonas marinas y costeras más importantes del mundo para 2020.

La sobreexplotación, la contaminación, el cambio climático y la extinción masiva de especies son fenómenos que están modificando los complejos ecosistemas oceánicos. Solo unas pocas áreas del océano permanecen relativamente ajenas al impacto humano. Estos lugares prístinos, como el mar que rodea a las Desventuradas, son fundamentales para la salud del ecosistema oceánico mundial. La esperanza es que otros gobiernos sigan el ejemplo y establezcan más áreas protegidas para conservar y recuperar la riqueza de la vida y el hábitat marino.