©OCEANA| Mauricio Altamirano

Hace algunos días, la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) denunció que Perú aumentó unilateralmente la cuota de pesca del jurel, contraviniendo los acuerdos internacionales existentes que buscan dar un manejo sustentable al recurso.

¿Por qué existe una cuota internacional para el jurel? ¿Quién la establece?

El jurel es una especie migratoria característica del Pacífico Sur y como tal, se mueve por las distintas zonas económicas exclusivas de los países costeros. A mediados de la década del 90, se pescaba casi cinco millones de toneladas de jurel en el mundo por parte de países como Rusia, Chile, China, Corea y Perú, entre otros, principalmente en altamar. Diez años más tarde, el estado de la pesquería era deplorable y se acercaba al colapso.  

Fue así que en 2006, los gobiernos de Australia, Chile y Nueva Zelanda comenzaron negociaciones para crear una convención para la conservación y manejo de los recursos pesqueros transnacionales del Pacífico Sur, entre los que se cuenta el jurel, con el fin de crear una organización regional pesquera.

Seis años más tarde, en 2012, entró en vigencia la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (OROP-PS), actualmente compuesta por 15 países y que busca asegurar a través de la implementación del enfoque ecosistémico y precautorio, la conservación y manejo sustentable de los recursos pesqueros transzonales y salvaguardar los ecosistemas en el largo plazo.

Desde entonces, la OROP-PS recomienda cuotas de captura anuales de jurel según criterios científicos, las que se reparten entre los países que históricamente participan de la pesquería y donde Chile tiene el mayor porcentaje de la torta porque gran parte de la distribución del jurel se encuentra en aguas chilenas, alcanzando el 64% de la cuota del Pacífico Sur, lo que equivale a 381 mil toneladas.

                                                                                                                               

Lentamente, este tipo de administración pesquera, basada en la ciencia y que involucra negociaciones políticas, comenzó a dar muestras de su efectividad, puesto que la pesquería del jurel ha ido mostrando signos consistentes de recuperación y donde Chile ha seguido la cuota fijada en estos acuerdos internacionales de un recurso que migra y no sabe de fronteras.

Por su parte, Perú obtuvo 60 mil toneladas de cuota para este año, pero en septiembre pasado las autoridades de ese país incrementaron el límite de captura a 138 mil toneladas, argumentando que aplicará solamente para las aguas nacionales y no altamar. El gobierno de Chile llamó al país incaico a revisar la medida para así seguir protegiendo la solvencia y sustentabilidad de la pesca de jurel en el Pacífico Sur.  

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