Oceana ha puesto una nueva alerta frente a la industria salmonera, advirtiendo cómo ésta puede aportar en la generación de la Resistencia Bacteriana. Pero, ¿de qué se trata esto? ¿Cuáles son los potenciales riesgos? Pon mucha atención:

 

¿QUÉ ES LA RESISTENCIA BACTERIANA?

Es la capacidad que tienen las bacterias de sobrevivir a la acción de los antibióticos. Es un proceso natural pero que se ha visto potenciado con el abuso de estos medicamentos en la industria de producción animal y en el tratamiento de enfermedades en humanos. La Resistencia Bacteriana se puede esparcir rápidamente entre las bacterias, por lo que es una problemática que requiere acciones inmediatas para controlar su difusión.

                                         

¿POR QUÉ HAY RESISTENCIA BACTERIANA EN LA SALMONICULTURA?

La regulación que rige a la industria salmonera en Chile es débil en cuanto a materia de impacto medio ambiental y de los procesos de cultivo. Esto ha permitido que hayan jaulas con altas densidades de salmones, siendo lugares con características óptimas para la generación y transmisión de enfermedades. Para tratar a los peces,se utiliza una alta cantidad de antibióticos, mayoritariamente se utiliza el florfenicol, perteneciente a la familia de los fenicoles, usado en el tratamiento de enfermedades humanas.

                                         

¿CÓMO LLEGA LA RESISTENCIA BACTERIANA AL HUMANO?

La resistencia bacteriana se puede transferir a las personas por tres vías:

-Contacto directo entre humanos y animales

-A través del ambiente, ya que quedan trazas de antibióticos y residuos

-A través de los alimentos

En la industria salmonera estas 3 vías están abiertas para la transmisión. Es importante, sin embargo, tener claro que los salmones comercializados no pueden tener trazas de antibióticos ya que pasan por un periodo de cuarentena en donde desaparece cualquier residuo de estos.

                                         

¿QUÉ PROPONE OCEANA PARA MEJORAR EL COMPORTAMIENTO DE LA INDUSTRIA SALMONERA?

Una regulación que considere los riesgos a los que nos están exponiendo estas empresas, abusando del uso de antibióticos en el proceso de cultivo; se debe exigir una reducción en las densidades cultivadas y con ello minimizar el uso de fármacos en la salmonicultura. Noruega, por ejemplo, es el principal productor de salmones en el mundo y con el tiempo vio la problemática; hoy usa 1.400 veces menos antibióticos que Chile.

                                       

¿CUÁL ES LA RESPUESTA DE LA INDUSTRIA RESPECTO A ESTE TEMA?

Falta de transparencia. Mientras algunas empresas han entregado el uso de antibióticos que Oceana pidió vía Ley de Transparencia, otras aún se niegan a entregar estas cifras. Ventisqueros y Marine Harvest (actualmente Mowi), se rehúsan afirmando que es información sensible para sus intereses económicos. Esto debe cambiar.

 

El siguiente video puede ayudarte a entender mejor este tema: 

 

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