La pesca de arrastre de fondo es un método de captura que consiste en el desplazamiento de grandes y pesadas redes por el fondo marino, las que van atrapando todo lo que está en su camino debido a su baja selectividad. De esta forma, capturan peces e invertebrados que viven sobre él o en sus cercanías, es decir, especies bentónicas y demersales. Este tipo de pesca no sólo tiene un impacto directo sobre las poblaciones de peces y las comunidades bentónicas de las zonas donde es utilizada, sino que también puede tener efectos a largo plazo en el ecosistema ya que altera las propiedades físicas del fondo marino.

Una de las especies más afectadas por la pesca de arrastre de fondo

es la merluza común

 

Otras pesquerías donde se permite el arrastre de fondo son la merluza de colala merluza australel besugo el congrio colorado, así como también en las pesquerías de crustáceos demersales, que incluyen al camarón nailonal langostino amarillo al langostino colorado 

Desde hace más de una década que la pesquería de la merluza común está en crisis, transitando entre el agotamiento y la sobreexplotación, sin evidenciar mejoras sustantivas en el largo plazo. Múltiples factores como la pesca ilegal, el escaso mes de veda fijado para esta especie anualmente y el arrastre de fondo han contribuido, entre otros, a este escenario.

Oceana busca la sustentabilidad de las pesquerías y para ello utiliza la ciencia para promover políticas públicas efectivas para detener la sobreexplotación de los recursos marinos.

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