©OCEANA| Claudia Pool

Como señalamos en el primer blog de la serie #BosquesAzules, las macroalgas pardas son conocidas por formar grandes aglomeraciones en costas rocosas de aguas frías, lo que comúnmente se denomina bosques de macroalgas. Estos bosques submarinos son importantes estructuradores de comunidades y se han descrito como uno de los hábitats más diversos y ecológicamente dinámicos, ya que sirven como refugio, alimento y hábitat para una gran variedad de especies.  

Sin embargo, en las últimas semanas diversas incautaciones de algas extraídas ilegalmente han hecho noticia a lo largo del país, y algunas de ellas dan cuenta de un método sumamente perjudicial para los bosques de algas: el “barreteo”. 

                                                               

Las algas, efectivamente, pueden ser extraídas mediante dos métodos: la recolección de aquellas que naturalmente llegaron a las orillas, o a través del “barreteo”, que implica arrancar el alga viva completa desde la roca. Esto último puede tener consecuencias ecológicas no dimensionadas, debido a que los bosques de macroalgas son áreas reconocidas como refugios de peces y de juveniles de invertebrados. Así, la acción de barretear es como que un árbol fuese arrancado de raíz, y para que un alga pueda crecer en ese lugar nuevamente tendrán que pasar años para que alcance su tamaño máximo.  

 

Por lo mismo, el creciente barreteo de algas a lo largo de Chile, principalmente en las playas del norte, mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad científica, ya que no se estaría permitiendo la regeneración de estos bosques submarinos, lo que traerá graves consecuencias ecosistémicas y una serie de problemas para todas las especies que dependen de los bosques de algas.  

                               

Por lo anterior, se ha insistido en la urgencia de regular la extracción de algas, ya que indirectamente se está afectando a un gran número de especies que dependen de ellas para alimentarse, vivir o refugiarse. Por ello, debe considerarse que al barretear no solo se remueven las algas, sino que también se arrasa con todo el ecosistema que éstas sostienen.  

 

REFERENCIAS PARA LA SERIE #BosquesAzules 

 

DARWIN C. (1909) The voyage of the Beagle. The Harvard Classics Volume 29. New York, USA: P.F. Collier & Son Company. 

 

STENECK R., M.H. GRAHAM, B.J. BOURQUE, et al. (2002) Kelp forest ecosystems: biodiversity, stability, resilience and future. Environmental Conservation 29(4): 436-459. 

 

SUBPESCA. Algas Pardas. http://www.subpesca.cl/portal/616/w3-article-79861.html#descripcion  

 

SUBPESCA. Plan de Manejo de la Pesquería de Algas Pardas de la Región de Tarapacá, octubre 2013. 

 

VÁSQUEZ J.A. & J.M.A. VEGA (2005) Macroinvertebrados asociados a discos de adhesión de algas pardas: biodiversidad de comunidades discretas como indicadora de perturbaciones locales y de gran escala. Cuarta parte. Capítulo XII. En: E. Figueroa Ed. Biodiversidad Marina: Valoración, uso y perspectivas. ¿Hacia dónde va Chile?. Editorial Universitaria. Santiago. Chile: 429-450. 

A continuación:

#BosquesAzules (Primera parte)

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