Probablemente usted vio que esta pregunta comenzó a hacerse presente en nuestras redes sociales, acompañada de un calendario poniendo especial énfasis en el 25 de octubre.  

A pocas semanas de que se realice el plebiscito en que chilenas y chilenos definirán si quieren o no una nueva Constitución y el mecanismo de elección de las y los constituyentes, en Oceana Chile creemos importante participar de un debate de tal trascendencia, y considerar en éste aquellos temas con directa afectación en el cuidado del medio ambiente, en particular, de los océanos. 

Nuestra organización busca impulsar políticas públicas dirigidas a la protección del medio marino a través de la ciencia y el trabajo con las comunidades locales. Hemos impulsado con mucha fuerza la recuperación de pesquerías, la disminución de la contaminación marina y la conservación de hábitats relevantes para las presentes y futuras generaciones. Sin embargo, durante años nos hemos encontrado con grandes obstáculos que han afectado y comprometido el interés público de la ciudadanía.  

Un ejemplo es el acceso a información. Desde 2014 hemos solicitado las cifras sobre uso de antibióticos en la salmonicultura a través de la Ley de Transparencia, datos que una gran mayoría de empresas se han negado a proporcionar aduciendo que afecta sus derechos comerciales y que es inconstitucional. Lamentablemente para nosotros, y para la población interesada en conocer información que puede afectar la salud y el medio ambiente, el Tribunal Constitucional le ha dado la razón a las salmoneras en todas las ocasiones en que éstas han acudido a dicha instancia, privilegiando los intereses particulares de las empresas por sobre el bien común. 

Otro caso. A lo largo de la costa chilena han proliferado las ya conocidas zonas de sacrificio, donde industrias altamente contaminantes se han instalado prometiendo con ello la llegada del desarrollo y mayores recursos, cuando lo cierto es que han deteriorado la calidad de vida de las comunidades, generando impactos irreversibles en la biodiversidad. La Constitución garantiza el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, entonces nos preguntamos ¿por qué no se ha respetado esta garantía constitucional? ¿existen acaso otros derechos que son más importantes?   

Y finalmente, se abre una oportunidad única en la historia reciente, invitándonos a reflexionar si es o no es posible establecer que nuestro medio ambiente debe ser protegido, no sólo para quienes habitamos en él actualmente, sino que también para las futuras generaciones. La conservación de la biodiversidad del océano y el uso sustentable de sus recursos es una tarea de primera necesidad, para así asegurar que quienes habitarán acá el día de mañana tengan lo mismo que tuvimos nosotros, y por qué no, aún mejor.  

En Oceana, nos encontramos trabajando en un informe que analizará en profundidad las materias enunciadas más arriba, buscando obtener un panorama objetivo sobre el rol de la Constitución en ellas y cuestionar cómo podrían mejorarse los derechos ambientales de todos los chilenos y chilenas. 

Por eso nos unimos a este debate nacional, creemos importante la participación y preguntarnos ¿queremos una nueva Constitución? Es un paso que como sociedad  debemos dar. 

A continuación:

(ACTUALIZACIÓN) Dominga: un resumen para entender el controvertido escenario judicial

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