Día mundial del clima: La importancia del océano en la regulación del clima global   - Oceana Chile
Inicio / Blog / Día mundial del clima: La importancia del océano en la regulación del clima global  

Día mundial del clima: La importancia del océano en la regulación del clima global  

En 1992, se declaró el 26 de marzo como el Día Mundial del Clima en la Convención Marco de las Naciones Unidas por el Cambio Climático, con el fin de sensibilizar sobre los impactos del cambio climático a nivel mundial. 

El rol que juega el océano en la regulación del clima es crucial. Al cubrir el 70% de la superficie del planeta, es un amortiguador natural de eventos extremos. ¿Cómo lo hace? 

  1. Absorbe el exceso de calor 

El océano absorbe más del 90% del calor adicional generado por las emisiones de gases de efecto invernadero producto de la actividad humana. Sin ello, el aumento de temperatura en la atmósfera habría sido mucho más extremo. Sin embargo, esta función tiene un costo: al calentarse, el océano cambia su comportamiento, lo que puede generar olas de calor marinas y alterar ecosistemas enteros. 

  1. Captura carbono 

Se calcula que el 25% del dióxido de carbono (CO₂) que emitimos, es absorbido por el océano, el cual se disuelve en el agua y parte de él es utilizado por organismos marinos o se almacena en las profundidades. Sin los oceános , el calentamiento global sería mucho más acelerado. El exceso de CO₂ en el océano tiene consecuencias negativas, por ejemplo, con la acidificación de las aguas, lo que debilita estructuras como conchas, corales y otros organismos esenciales para la vida marina. 

  1. Modera el clima global y local 

Las corrientes oceánicas distribuyen el calor por el planeta, regulando fenómenos como El Niño o las lluvias monzónicas, y además determinan la productividad de los ecosistemas. En Chile, la Corriente de Humboldt enfría la costa y eleva la concentración de nutrientes resultando en uno de los ecosistemas marino más productivos del mundo. Esto también explica el clima seco del norte del país. Zonas como el Archipiélago de Humboldt y el Mar de Pisagua, son ejemplos de cómo el océano regula simultáneamente el clima y la biodiversidad local. 

En el contexto de cambio climático, resulta crucial proteger nuestros océanos, reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero para así mitigar el calentamiento y la acidificación. Al mismo tiempo, medidas como la creación de áreas marinas protegidas y la restauración de ecosistemas como manglares, marismas, arrecifes coralinos, entre otros, fortalecen la capacidad de secuestrar carbono del océano.