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La contaminación por plásticos es un problema ambiental global que amenaza a la biodiversidad de nuestro planeta, afectando a prácticamente todos los ecosistemas marinos y de agua dulce. Específicamente, se han registrados impactos de la contaminación por plásticos en más de ochocientas especies marinas y costeras producto de su ingestión, enmalle, pesca fantasma, la dispersión de especies y degradación de hábitats.   

Esta problemática se da, en parte, porque no nos estamos haciendo cargo de los plásticos que se encuentran en circulación, mientras que la producción de plásticos sigue aumentando cada año. A nivel mundial, sólo el nueve por ciento de los nueve billones de toneladas de plásticos generados ha sido reciclado. Así, todos los años llegan al mar alrededor de ocho millones de toneladas de este material. 

Una reciente publicación científica, de Borelle et al. (2020), se refiere justamente a esto, prediciendo que el crecimiento de los desechos plásticos excede los esfuerzos por mitigar este tipo de contaminación. Para llegar a esta conclusión, los autores de la publicación relacionaron la producción de plásticos estimada a 2030 y los esfuerzos necesarios para reducir las emisiones de plásticos a los ambientes acuáticos y marinos del mundo. 

En esta publicación consideran tres tipos de estrategias para reducir la contaminación por plásticos: 

  • Reducción de la generación de desechos, por ejemplo, prohibiciones a los plásticos de un solo uso. 
  • Mejoramiento de la infraestructura de manejo de desechos. 
  • Recuperación ambiental, por ejemplo, limpiezas de playas. 

Al respecto, su análisis muestra que todas estas estrategias se tienen que aumentar significativamente para lograr la meta propuesta por los autores de reducir en ocho millones de toneladas los plásticos desechados, concluyendo que los esfuerzos y compromisos que existen actualmente para reducir la contaminación por plásticos no son suficientes para hacernos cargo de este problema. 

Estos resultados enfatizan que, a menos que se reduzca a la mitad la producción y el uso de plásticos, se requiere de una transformación real y profunda hacia una economía circular. Además, señalan que, dentro de las políticas clave para lograr esta transición, se encuentra la reducción o eliminación del uso de plásticos innecesarios. 

En relación a la primera estrategia, en Oceana hemos impulsado un proyecto de ley que fue aprobado de manera unánime en el Senado y que actualmente se encuentra en discusión en la Cámara de Diputados, que regula productos desechables y plásticos de un solo uso en locales de expendio de alimentos, con la finalidad de reducir la generación de desechos en el país. 

Los productos regulados incluyen vasos, tazas, tazones, cubiertos, mezcladores, bombillas, platos, envases o bandejas de comida preparada y sus envases accesorios, y tapas. En los locales que sirvan comida preparada o bebestibles se deberán ofrecer productos reutilizables, mientras que en el caso de negocios que vendan alimentos para llevar, se deberán entregar desechables distintos al plástico o plásticos desechables certificados. 

Este proyecto de ley es uno de los más ambiciosos a nivel mundial y posicionaría a Chile como un país líder en esta temática. 

 

REFERENCIAS 

Borelle S., J. Ringma, K. Lavender-Law, et al. (2020) Predicted growth in plastic waste exceeds efforts to mitigate plastic pollution. Science 369: 1515-1518. 

Secretaría del Convenio de Diversidad Biológica (2016) Marine debris: understanding, preventing and mitigating the significant adverse impacts on marine and coastal diversity. CBD Tech. Ser. 83, Secr. CBD, Montreal, QC, Can. 

Geyer R, JR Jambeck & KL Law (2017) Production, use, and fate of all plastics ever made. Science Advances 3: 1700782. 

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