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Dentro de la gran variedad de animales marinos que nadan en las costas de Chile, se encuentran especies únicas que deben ser protegidas por los escasos números de ejemplares que habitan en el mundo. Aun así, existen aquellas especies que abundan, elementos cruciales dentro del ciclo de interacciones entre las especies marinas, los humanos y la pesca.

Es el caso de la anchoveta, pez que se puede encontrar en el Océano Pacífico desde el norte de Perú hasta el sur de Chile. Pero ¿por qué son tan especial estos pequeños peces que se mueven en grandes cardúmenes de norte a sur?

Para comenzar, la anchoveta representa más del 15% de la explotación pesquera mundial, esto se debe a que es una especie que se encuentra cercana a la costa y permanentemente en forma de grandes cardúmenes, y que además está presente en casi todos los océanos del mundo. Es un pez depredador pelágico que se alimenta de fitoplancton y zooplancton.

Avistar la anchoveta es una tarea simple, ya que cuando el cardumen encuentra una zona con alimento, el agua pareciera estar en estado de ebullición. Aun así, la anchoveta es un depredador medio, es decir, hay muchas otras especies que se alimentan de ella lo que genera una gran cantidad de pesca incidental. Son comunes los casos donde delfines, tiburones y peces espada quedan atrapados en las redes junto a la anchoveta, que muchas veces no son declarados.

La anchoveta tiene distintos mecanismos para alimentarse cuando se encuentra cercana a los bosques de algas, que es donde abunda su alimento.  Si la presa mide menos de 2mm filtra el agua a través de sus branquias y guarda el alimento para ser digerido posteriormente. Si la presa es de mayor tamaño, la anchoveta utiliza mordiscos fuertes para conseguir trozar su comida y poder alimentarse sin problemas.

Este pez tiene la capacidad de reproducirse todo el año y generar una gran cantidad de huevos y larvas en cada ciclo, lo que lo transforma en un recurso pesquero abundante. Esta capacidad varía según la zona donde la anchoveta se está desarrollando; mientras más al sur del Océano Pacífico, son menos huevos los que este pez puede producir, pero son de mayor tamaño y resistentes. Mientras que más al norte, encontramos una mayor cantidad de huevos, pero más pequeños y más sensible a las condiciones ambientales donde fueron depositados.

Aparte de la sobreexplotación de la anchoveta, la pérdida de su hábitat también esta impactando en la especie. Este pez se relaciona directamente con la presencia de macroalgas flotantes que es de donde provienen sus fuentes de alimento. Las distintas algas que albergan la vida de la anchoveta atraen a pescadores que actualmente las comercializan para la industria cosmetológica y alimentaria, muchas veces a través de extracciones ilegales que están desforestando los océanos.

 Uno de los principales subproductos de la anchoveta es la harina de pescado, que se procesa y transforma en pellets con los cuales se alimentan toneladas de salmones. Además, se exporta principalmente a la República Popular de China, Japón, Taiwán y Alemania. En 2015, los registros oficiales arrojaron que la anchoveta se encontraba sobre explotada en el norte de Chile y agotada en el sur, situación que no ha logrado revertirse

El mar está lleno de seres vivos cuya existencia es fascinante. También vale la pena detenerse y admirar aquellas especies que, por muy comunes, no son menos interesantes. Te invitamos a seguir conociendo de los recursos marinos que fluyen por los mares de Chile y aportan a la biodiversidad submarina.

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